Tengo la boca cosida para evitar que el odio se me escape pues es mi sustento pero anhela por salir. Arrancar mis labios, destrozar mi garganta, abrirme en canal y salir y correr libre en busca de aquellos que lo alimentan a él. Pues cada vez quiere más y cada vez es más impaciente.
Un día me desgarrará el vientre como un hijo a su madre e irá en busca de vuestro desprecio, vuestra ignorancia, vuestras lenguas bífidas, vuestras mentiras y tradiciones, vuestras acciones y vuestras risas.
Y entonces me quedaré sola y sin alimento.
Me quedaré sola.
No hay comentarios:
Publicar un comentario