martes, 8 de abril de 2014

Odio

Tengo la boca cosida para evitar que el odio se me escape pues es mi sustento pero anhela por salir. Arrancar mis labios, destrozar mi garganta, abrirme en canal y salir y correr libre en busca de aquellos que lo alimentan a él. Pues cada vez quiere más y cada vez es más impaciente.

Un día me desgarrará el vientre como un hijo a su madre e irá en busca de vuestro desprecio, vuestra ignorancia, vuestras lenguas bífidas, vuestras mentiras y tradiciones, vuestras acciones y vuestras risas.

Y entonces me quedaré sola y sin alimento.

Me quedaré sola.

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